Pasión de
tantas flechas
miradas
tantas
pasaron
Corazón
DULCISIMO
Sobre las Visitas al Santisimo Sacramento y a la Santisima María, obra de Alfonso María Ligorio, santo.
Morir por mi
Vos
habéis querido
morir por mi
es vuestra decisión, tomada libremente, vuestro suicidio tramposo, que presciencia resurrección al tercer día, previo viaje turistico-glorioso a los infiernos, sabedor del seguro retorno a la Gloria todopoderosa, sentado a la derecha de la otra persona de tí mismo;
es un poco abusivo que San Ligorio nos haga "aceptar y abrazar" la muerte "con todas sus penas y sufrimientos", en esa carta de amor escrita por otro, que pone en nuestros labios ideas que a nadie se le ocurrirían,
porque amores que matan no son buenos, cosa evidente aunque la cante el capuyo del sabina,
sobretodo si es el amante que se ha matado y decidido nuestra muerte el que se va a alegrar de que nos muramos con dolores y sufrimientos innecesarios, para poder perdonarnos.
Eso es un amor verdadero de madero,
dulce Jesús mío,
y un "os amo" pesado.
etcetera.
Vió
San Juan, en el Apocalipsis
al Señor,
ceñidos los pechos y
sostenidos con
una faja de oro.
No de otra manera
aparece
Jesús en el Santisimo Sacramento del Altar,
con sus [ hers ]
pechos
henchidos de la
mística leche de las
gracias que en su misericordia
anhela
dispensarnos ; y desde allí, cual
una madre
que, al sentir lleno
el pecho,
vese precisada a buscar pequeñuelos a quien darlo
para que la alivien de
su plenitud,
así Él [ Her ]
nos busca y nos invita
diciendonos :
- Seréis traídos
a mis pechos,
Ad ubera portabimini.
El Venerable P. Baltasar Alvarez
vió
que Jesús estaba en el Sacramento
con las manos llenas de gracias
buscando
a quién sispensarlas.
Y Santa Catalina de Siena,
siempre que
se acercaba
al S.S., llegaba con aquella
prisa y ansia
amorosa
con que un niño se acerca al
pecho
de su [ Her ]
madre.
¡ Oh amadísimo Unigeto del Eterno Padre !, conozco que
sois el objeto
más digno de ser amado; deseo amaros cuanto mereceis, o, a lo menos, cuanto puede un alma
desear amaros.
De sobras comprendo que
yo, traidor y rebeldisímo
a vuestro amor, ni merezco amaros, ni merezco estar cerca de Vos, como estoy en esta iglesia,
pero se también que
Vos buscais mi amor
y sé que me decís :
- Hijo mío, dame tu corazón.
Amarás al Señor con todo tu corazón.
..."
a y
h a c e d
q u e
t e n t a c i o n e s
m e
a
V ó s
pasión :
mas
Jesús les dijo:
" No lloréis
por mí,
sino
por vosotras
y
por vuestros hijos".
OH afligido jesús mío !
lloro
por los castigos que
me han
merecido,
Vos, que tan ardientemente me habeis amado.
No es tanto el infierno como vuestro amor.
o amor
ardiente-
mente
me
que
mas